¿Quién es el cliente híbrido?
Sabemos que la economía global ha entrado en crisis desde los últimos años de la década del 2000 al 2010. Por esta razón, los consumidores se las ingenian hoy día para encontrar diferentes formas de ahorrar en sus compras. No piense que sólo el pobre o el que tiene un salario exclusivo para pagar sus cuentas y deudas es el único que hace lo imposible por ahorrarse un par de dólares. Incluso, las personas que forman parte deljet set también han tenido que aguantar sus tarjetas de crédito y demás porque la situación económica también les ha afectado.
El panorama mundial económico ha creado una atmósfera donde esa población que incluye, generalmente, a profesionales en edad productiva entre los 30 y 40 años, que es la clientela número uno del mercado de lujo, ha tenido que modificar la forma en la que compra. Es por esto que los apasionados de las ventas, la publicidad y el mercadeo tenemos que adaptarnos también, y mantenernos al tanto de estas tendencias que muy bien podemos aprovechar.
Mira cómo actúa este tipo de clientes. Podemos ver personas que andan, por ejemplo, con un bolso de la marca Louis Vuitton, viajando en el tren urbano para ahorrarse los altos costos de la gasolina.
A este tipo de cliente se le considera híbrido porque combina dos cosas: artículos de lujo y ahorros en lo básico. Según una nota que publicó la página española CincoDías.com en el 2005, el cliente híbrido gasta poco dinero en artículos básicos como la población en general, en cambio se mantiene comprando “artículos y prestaciones consideradas de lujo”.
De acuerdo con el artículo, esta innovadora práctica se debe al cambio social que han tenido los países ricos que también se han visto perjudicados por la crisis, ya que forman parte de este mundo globalizado.
¿Cómo atacamos a ese grupo tan particular desde el punto de vista de las ventas, la publicidad y el mercadeo? Primero, tenemos que conocer sus necesidades y por qué incurren en esta práctica. Y segundo, debemos plantearle productos, soluciones y estilos de vida que se ajusten a esa perspectiva: “más lujo, más economía”.
Por otra parte, si usted lector entiende que no forma parte del grupo jet set o adinerado de la sociedad, pero sí de vez en cuando se ha regalado usted mismo un artículo de lujo sepa que está siendo también un cliente híbrido. Siempre y cuando no esté dando paso a endeudarse.
Asimismo, está siendo un cliente híbrido cuando de manera inteligente y perspicaz busca las mejores ofertas en artículos de calidad. Así paso a paso el panorama cambiará y nuevas formas de compra surgirán para el provecho de los que dan la milla extra en esta industria.
Hasta la próxima.
